Explorar el concepto de competencia y cómo el autocuidado puede entenderse como una habilidad que se aprende, entrena y fortalece con el tiempo.
Reconocer las dimensiones fundamentales del autocuidado (física, emocional, mental, social y espiritual) y cómo influyen en el bienestar integral.
Adquirir estrategias concretas y aplicables, como rutinas, técnicas de manejo del estrés y límites digitales, que promuevan hábitos saludables y sostenibles.
Comprender las barreras personales, sociales y culturales que dificultan el autocuidado, y generar estrategias realistas para enfrentarlas.
Aplicar lo aprendido en un plan concreto y adaptado a las propias necesidades, metas y estilo de vida, que sirva como guía práctica para sostener el bienestar en el tiempo.