Los participantes aprenderán a identificar signos tempranos de alerta para facilitar la intervención oportuna y el cuidado preventivo.
Se abordarán los elementos que aumentan la vulnerabilidad emocional, así como los que fortalecen la resiliencia y la salud mental.
Se enseñarán herramientas prácticas para manejar el estrés, establecer límites saludables y fomentar el equilibrio emocional.
El curso entregará estrategias como la gratitud, la reestructuración cognitiva y el fortalecimiento del pensamiento positivo.
Se incluirán prácticas relacionadas con la alimentación, el sueño y la higiene digital para cuidar el sistema nervioso y favorecer un descanso reparador.