Identificar síntomas físicos, mentales y emocionales, y cómo afectan la toma de decisiones, el rendimiento y las relaciones.
Incorporar técnicas de reestructuración cognitiva, aceptación, relajación y afrontamiento activo para disminuir el malestar psicológico.
Fortalecer la autoestima, la conexión social, el humor y la actitud positiva como recursos internos frente a situaciones de estrés.