Explorar el impacto de la organización del tiempo, pausas activas y el uso consciente del cuerpo en la gestión emocional.
Aplicar ejercicios físicos, de respiración y estiramiento que favorezcan la regulación del sistema nervioso.
Redescubrir hobbies, espacios de placer, descanso y límites sanos como herramientas para prevenir el agotamiento.